Arreglar un bug pequeño en un repo que ya conoces
Escenario: Tienes un fallo tonto pero repartido entre varios ficheros y no quieres perder media hora cazando dependencias a mano. El problema no es complejo, pero sí lo bastante incómodo como para que el tiempo se vaya en navegación y contexto.
Cómo: Le pides al agente que inspeccione el código relacionado, localice el punto probable del fallo y te proponga un cambio mínimo. Luego revisas la sugerencia en terminal, ajustas lo que haga falta y validas el resultado en el propio flujo de trabajo.
Resultado: Ganas velocidad en la fase de exploración y reduces el tiempo muerto entre detectar el problema y probar una solución. En la práctica, eso suele traducirse en menos interrupciones y en cerrar bugs pequeños con menos desgaste mental.